Cirugía

El Servicio de Cirugía, es el responsable de la resolución quirúrgica de las patologías que afectan a la piel, musculatura adyacente, tejido óseo y órganos internos, tanto a nivel abdominal cómo torácico. Este departamento está activo, en servicio de urgencias, las 24 horas del día, durante todo el año.

Las cirugías traumatológicas, de neurología, cardiología y oftalmológicas son realizadas por los especialistas en dichos campos.

Nuestros quirófanos cuentan con equipos de última generación tales como el bisturí eléctrico mono y bipolar, microscopio quirúrgico, fluoroscopio, facoemulsificador, videoendoscopio.

El servicio colabora estrechamente con el resto de especialidades del hospital, principalmente las de medicina interna, anestesia y diagnóstico por la imagen (radiología, ecografía, videoendoscopia, fluoroscopio, TAC, RM), lo cual es imprescindible para la resolución de problemas quirúrgicos complejos, así como de gran utilidad para el control pre y post quirúrgico de las intervenciones.

Los animales que van a someterse a un procedimiento quirúrgico, son evaluados previamente de forma rigurosa mediante examen físico y analíticas sanguíneas, además se realizan las pruebas complementarias necesarias. Una vez finalizada la cirugía, se informará a los propietarios del resultado del procedimiento y del protocolo médico a seguir. Puesto que cada cirugía requiere unos cuidados postoperatorios diferentes, en el Hospital Veterinari Molins, disponemos de un especializado servicio de Hospitalización y Unidad de Cuidados Intensivos para asegurar el confort de nuestros pacientes.

Recomendaciones previas a una intervención quirúrgica:

  • Se realizará una visita veterinaria, en la cual se informará a los propietarios del procedimiento quirúrgico, y se llevará a cabo un chequeo general del animal. Si todo es correcto, se programará la cirugía. 
  • El ingreso del animal deberá realizarse a las 8:00h de la mañana.
  • Se aconseja en la medida de lo posible traer al animal con una buena higiene corporal el día de la intervención. 
  • El paciente debe realizar un ayuno de comida sólida de 8-12horas y 2-3horas de agua. (Siempre que el veterinario no dicte lo contrario).
BYPASS URETERAL SUBCUTÁNEO / Subcutaneous Ureteral Bypass (SUB)

 

La comunicación del riñón con la vejiga urinaria se realiza a través de un conducto que se denomina uréter. Las enfermedades ureterales en nuestros pacientes felinos suponen un verdadero desafío para su resolución.

La incidencia de patología ureteral es relativamente frecuente y la presencia de cálculos urinarios, traumatismos, infecciones o procesos oncológicos derivan en un cuadro obstructivo grave en que los procedimientos quirúrgicos clásicos se acompañan de complicaciones importantes.

Actualmente, gracias a las técnicas de intervencionismo radiológico nos permiten abordar los problemas obstructivos de una manera menos invasiva y una menor morbilidad a largo plazo.

Actualmente en nuestro hospital realizamos la implantación de los dispositivos SUB (Subcutaneous Ureteral Bypass) para resolver las obstrucciones ureterales, en la especie felina. Este dispositivo nos permite crear una derivación del flujo de la orina del riñon hacia la vejiga urinaria sin pasar por el uréter, de tal manera que se resuelven los problemas ocasionados por la obstrucción.

Este procedimiento requiere de  la combinación de una técnica quirúrgica abierta con intervencionismo radiológico por fluoroscopio. Esta combinación nos permite comprobar la correcta realización del procedimiento.

SHUNT PORTOSISTÉMICO

En condiciones normales  la sangre procedente de los órganos abdominales (estómago, intestino, bazo, y páncreas) se dirige hacia el hígado por la vena porta para su desintoxicación y dirigirse a continuación a la circulación sistémica  por la Vena Cava. Un Shunt  Portosistémico  es una comunicación anormal de la sangre procedente de la Vena Porta con la Vena Cava SIN pasar por el hígado.  El shunt se puede producir fuera del hígado ( Shunt extrahepático) o en el interior del hígado ( Shunt intrahepático).

Las razas Schnauzer miniatura, Yorkshire terrier, Maltés, Golden Retriever y Labrador Retriever tienen una predisposición genética y son las razas en las que observamos esta patología con mayor frecuencia, pero puede aparecer en cualquier animal. Los gatos también pueden verse afectados.

Los pacientes con patología de shunt muestran retraso en el crecimiento , signos neurológicos ( ataxia, incoordinación , convulsiones…), signos digestivos ( vómitos, diarrea, pérdida de apetito..) o signos urinarios ( hematuria, dificultad para orinar, formación de cálculos urinarios…).

El diagnóstico se realiza mediante la toma de una muestra de sangre que permite valorar la funcionalidad del hígado y la observación directa del shunt mediante el estudio ecográfico. Una vez diagnosticado es muy importante realizar una tomografía con contraste para determinar la localización exacta y poder identificarlo en la cirugía.

El tratamiento de elección es quirúrgico, pero previamente es necesario estabilizar al paciente mediante un tratamiento médico que reduzca la formación de toxinas procedentes del intestino y minimizar los signos clínicos, principalmente las convulsiones.

La cirugía consiste en la colocación de un dispositivo que va cerrando progresivamente el shunt y al mismo tiempo permite que el hígado se vaya adaptando a la mayor cantidad de sangre que le llegará de la Vena Porta. Los dispositivos más empleados son los constrictores ameroides y las bandas de celofán. Ambos dispositivos provocan una reacción inflamatoria alrededor del shunt consiguiendo el cierre en unas 6-8 semanas

Después de la cirugía el paciente se mantiene hospitalizado con tratamiento intravenoso hasta su recuperación completa. Las complicaciones más importantes que pueden aparecer después de la cirugía incluyen hipoglucemia, recuperación anestésica prolongada, coagulopatías y la más grave, hipertensión portal.

Una vez en casa, se mantiene con tratamiento médico y se realizan revisiones periódicas para valorar la evolución del cierre del shunt.

El pronóstico es muy bueno aunque en ciertos pacientes es necesario mantenerlos con tratamiento médico anticonvulsivante durante toda su vida.